Evidence-based medicine y fisioterapia respiratoria

La validación de la fisioterapia se fundamenta en la toma en consideración de los criterios de la EBM: Evidence Based Medicine que la reconoce como una disciplina o una práctica médica y que además constituye una referencia para los poderes públicos con el fin de una adecuada utilización de los recursos financieros destinados a la salud.

Este concepto se aplica a todos los campos de la medicina, y debe por lo tanto serlo con la fisioterapia. Resulta no obstante demasiado académica y casi inaplicable en sentido estricto con el riesgo de privar a cientos de pacientes de terapéuticas potencialmente eficaces. Numerosos pacientes presentan de hecho problemas de una complejidad tal que a menudo son relegados a los famosos ensayos en circuitos controlados. Este problema está relacionado con la metodología propia del meta-análisis. Veamos dos ejemplos que conciernen a la fisioterapia respiratoria:

Con respecto a la desobstrucción bronquial, en el caso de la mucoviscidosis dos meta-análisis conducen a resultados contradictorios. Una primera evaluación concluye con el papel útil de la fisioterapia frente a la ausencia de tratamiento (Thomas J. et al. . Chest physical therapy management of patients with cystic fibrosis. A Meta-analysis. Am J Respir Crit Care Med 1995; 151: 846-50.), otra indica que el papel de la fisioterapia no está formalmente establecida (Vanderschans C. et al. Chest physiotherapy compared to no chest physiotherapy for cystic fibrosis (Cochrane Review). In: The Cochrane Library, issue 2, 2000. Oxford: Update Software). Partiendo de la base de estos trabajos, la duda se admite, pero la cuestión permanece: ¿qué médico osaría adoptar una actitud de atención y privar a su joven paciente de un tratamiento de fisioterapia?

El segundo ejemplo se refiere a la fisioterapia aplicada en el caso de la bronquiolitis del lactante. El análisis de los escasos artículos (anglosajones) de la literatura concluye con la ineficacia de la fisioterapia, mientras que dos artículos francófonos apuestan al contrario por esta técnica. Un meta-análisis es en este caso inútil, ya que en virtud de la escasez de los trabajos, concluiría lógicamente por la falta de argumentos a favor de este tipo de tratamiento. No obstante, la Conferencia de Consenso Francófona sobre la Bronquiolitis (Paris 2000) ha juzgado esta técnica de distinta forma y ha reconocido el papel preponderante de la fisioterapia por encima de cualquier otra medida terapéutica, ya que los medicamentos han sido reconocidos como poco útiles, e incluso simplemente inútiles.

De los dos ejemplos anteriormente indicados, la lección que se ha de resaltar es que, por fin, el buen sentido común clínico debe prevalecer. Esta actitud tiene como principal ventaja la de no privar a ningún enfermo la posibilidad de beneficiarse de un tratamiento potencialmente benéfico y que parece serlo de todas formas en el plano clínico. Por lo tanto, el resultado debe aparecer como un sutil equilibrio entre la aplicación pura y dura de los principios de la EBM y un enfoque más personalizado donde la clínica propiamente dicha, con la experiencia del practicante y las bases fisiológicas que alimentan la decisión.

Esto nos permite enganchar el interés de las conferencias de consenso cuya argumentación es menos matemática que el procedimiento EBM, pero que deja lugar a opiniones no desprovistas de una gran convicción. Al igual que la medicina, la fisioterapia es también una ciencia que se aplica con arte.

Por lo tanto, nuestro método contiene este doble enfoque: argumentos científicos de un arte alimentados por los resultados de nuestros estudios, desarrollo del sentido clínico y recapitulación de los parámetros semiológicos que, por otro lado, se recogen en el balance fisioterapéutico específico.